La noche de este lunes se vio sacudida por ráfagas de disparos en las inmediaciones del Palacio de Miraflores, sede del gobierno venezolano. Vecinos de la zona reportaron las detonaciones, un hecho que fue confirmado por fuentes cercanas al oficialismo, quienes aseguraron minutos después que la “situación estaba controlada”.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, el incidente se desencadenó pasadas las 20:00 (hora local) cuando drones no identificados sobrevolaron el perímetro de la sede del Ejecutivo. Ante la amenaza aérea, las fuerzas de seguridad respondieron con disparos para neutralizar los dispositivos.
Este episodio de seguridad ocurre en un contexto de máxima alerta, pocas horas después de la captura del depuesto mandatario Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos y tras la investidura de la vicepresidenta Delcy Rodríguez como gobernante interina.
Qué dijo el Gobierno
El gobierno interino buscó llevar calma a la población desmintiendo cualquier tipo de levantamiento o ataque mayor. Las autoridades enfatizaron que, tras el incidente con las aeronaves no tripuladas, el país “se encuentra en total tranquilidad”.
Según informaron fuentes oficiales, los disparos fueron una respuesta de seguridad ante el avistamiento de drones no autorizados sobrevolando el Palacio de Miraflores. Las detonaciones correspondieron a las maniobras para neutralizar o disuadir a estos dispositivos aéreos, y no a un enfrentamiento armado entre facciones.






