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El Gobierno espera que el BID apruebe una garantía por US$500 millones para la Argentina

Luego de obtener el respaldo del Banco Mundial, el Gobierno espera una nueva señal de apoyo financiero. El directorio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) analizará la aprobación de una garantía por US$500 millones, una herramienta que busca facilitar el acceso de la Argentina a financiamiento privado en mejores condiciones.

La operación, anunciada en abril por el organismo y el ministro de Economía, Luis Caputo, será evaluada por los 14 directores ejecutivos que representan a los 48 países miembros del BID. La estrategia oficial apunta a utilizar estas garantías para conseguir préstamos de bancos internacionales y fortalecer las reservas antes del vencimiento de deuda por unos US$4.400 millones previsto para el 9 de julio.

En la previa de la reunión, el presidente del BID, Ilan Goldfajn, mantuvo un encuentro en Washington con el viceministro de Economía, José Luis Daza, y afirmó que “Argentina ha logrado avances importantes en la recuperación de la estabilidad macroeconómica, sentando las bases para el crecimiento, la creación de empleo y la reducción de la pobreza”. Además, agregó: “Conversamos sobre cómo construir sobre esos avances para movilizar más recursos para el país, incluso a través de las garantías del BID. El Grupo BID sigue siendo un socio comprometido con Argentina”.

En paralelo, el Ejecutivo también negocia una garantía adicional con la Corporación Andina de Fomento (CAF), por un monto de entre US$250 millones y US$500 millones, que será tratada por el organismo el próximo 22 de julio.

El martes, el Banco Mundial y la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) aprobaron un esquema de garantías que permitirá al país acceder a un préstamo comercial de hasta US$2.000 millones. Según explicó el organismo, la operación combina una garantía del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) con otra de la MIGA para reducir el costo del financiamiento y respaldar reformas destinadas a impulsar la inversión, el empleo y el acceso al crédito.

Aunque el Ministerio de Economía había estimado que este esquema podría movilizar hasta US$4.000 millones, el Banco Mundial precisó que la línea ya aprobada contempla un préstamo comercial de hasta US$2.000 millones, con un plazo de seis años y tres de gracia.